Buenas tardes, amigos.

Nos íbamos a ir a la playa dos semanas, pero al final hemos cancelado el viaje, así que estoy aquí escuchando música.

La percepción que tuve el primer día ha cambiado completamente.

Lo cierto es que al comienzo es que no sonaban.

Pero al segundo día, ¡madre mía!

Escuchando la Sinfonía 14 de Shostakovich la voz del bajo me sobrecogió, ¡¡¡qué profundidad!!!

La quinta de Prokofiev increíble, el mar de Debussy…, ufff, maravilloso. Para las variaciones Golberg de Bach no tengo palabras, y los coros de Palestina me han cantado desde el mismísimo cielo.

Tenía siempre la sensación de que estaba sentado en la mejor butaca del auditorio.

Está claro que estas Thivan Eros 10 sí son para mí.

Un saludo cordial

Buen sábado a todos.

F.F.A.