Era yo un tanto escéptico cuando escuchaba y leía, que posiblemente la mejor opción para amplificar ProAc, era utilizando amplificación a válvulas. Más aún, cuando también leía y comprobaba la buena sinergía existente entre mis ProAc response DT8, y el integrado a transistores Musical Fidelity A3.2 que me ha estado acompañando durante muchísimos años.

Sin embargo, la pregunta “¿me estaré perdiendo algo?”, me rondaba la cabeza. Entonces me atreví a dar el paso. Comencé a consultar en internet, a ver videos explicativos, y a dejarme aconsejar como no, por el buen criterio de D. Francisco Gutiérrez. Él me ayudó a aclarar las ideas, a no tenerle miedo a las válvulas, en definitiva, a configurar un proceso selectivo del que saliese un “novio” adecuado para las DT8.

El resultado fue el Cayin CS-88A, el cual, una vez delicadamente desembalado y conectado, y sin rodaje de ningún tipo, me hizo disipar toda duda posible. Sonido sublime y delicado, pero a la vez contundente. Agudos agradabilísimos si los comparo con los que me proporcionaba el MF, zona de medios mucho más rica, y graves más hermosos. Se llena la sala de música.

Probé en ultralineal la fuente analógica, con el vinilo de Suzanne Vega “Solitude Standing”, que me sirve para testear, ya que bajo mi punto de vista es una muy buena grabación. La voz perfecta, sin estridencias, y la ubicación de los instrumentos muy palpable. También escuché con mis hijos el “Return to Ommadawn”, de mi querido Mike Oldfield, en el que las guitarras acústicas nos llegaron a emocionar. Todo esto lo hice utilizando mi actual previo de phono externo, ya que al no disponer de un cápsula MM adecuada, no he podido probar la sección propia de phono del Cayin.

La fuente analógica la probamos con el CD de Hans Zimmer “Live in Prague”, y nos quedamos embelesados porque el CS-88A hizo magia, nitidez absoluta con los instrumentos solistas y amplitud de escena tremenda cuando entraba la orquesta.

Ahora, mientras escribo esta humilde reseña estoy probando el modo triodo escuchando a Vangelis. Menos potencia pero la delicadeza es brutal.

Muy satisfecho por lo tanto con esta adquisición, que ojalá y Dios mediante, nos permita disfrutar durante muchos años de ese regalo tan maravilloso como es la música, y muy agradecido como siempre a Lyric Audio Élite por su profesionalidad.

R.L.J.