Hace años empezaba mi andadura (seriamente) dicha, siempre pensaba que los consejos de audiófilos con más trayectoria que yo me darían los mejores consejos, pero nada más lejos de la realidad, hay mucha gente en esta afición sentando cátedra, ya no solo de cómo deben sonar los equipos, sino de cómo se debería escuchar música, y eso no debería ser así, pues he conocido gente incluido yo mismo, que han/hemos renunciado a nuestra música favorita con la base (sin explicación alguna) de que los audiófilos deben oír Jazz, clásica, algo de Opera, y rock, y es que la mayor colección de música que conozco no tiene ni un solo disco de jazz, pero sí de Julio Iglesias entre otros…

Mi recorrido audiófilos empezó con la inclusión de unas Dynaudio 82, con un amplificador a válvulas Jolida, aquello se iba en graves de lo lindo pues nadie me hablo de nada al respecto, ni trampas de graves ni nada solucionaron aquel desastre, hasta que escuchando otros equipos empecé a darme cuenta de que fallaba, y tras varios años llegué a las cajas de mis sueños, unas fabulosas Allegro by Ramallo, cajas muy sensibles, muy planas y reveladoras, que pronto me hicieron darme cuenta de que mi amplificación no era lo buena que se merecían estas cajas, eso sí, quise quedarme con algo de Pass Labs, pues era el sonido que creí que me gustaba, y así fue, pues estuve varios años con la Pass 30.5, maravillosa y sedosa etapa de potencia muy muy buena, pero siempre me falto algo…

Ese algo lo encontré con el fabuloso Mcintosh MA7900, que meses después se convirtió en un MA8900, y debo decir, que su silencio, su capacidad de corriente, y su (típico) sonido, le acercan totalmente al sonido que siempre quise tener, sonido controlado, sonido vibrante, vivo sin ser clínico o molesto, y con fuerza, fuerza suficiente para mover a placer mis altavoces, incluso la segunda pareja, unas magníficas ATC scm20 tower, moviéndolas a placer, con mucha suavidad, en ambos casos, es un auténtico placer de escucha, lleno de matices, lleno de placer, siempre me había echado atrás ciertos comentarios de Mcintosh, así como su precio, elevado, pero justificado, porque es un sonido que engancha, que te deja durante horas en el asiento…

Ha sido todo un placer descubrir la marca personalmente, y ha sido un placer que sea de la mano de Lyric Audio, mi más sincera satisfacción por la marca y por la labor de Lyric Audio de llevar la mayor calidad posible a nuestros hogares…

J.R.C.